En ocasiones, durante el proceso de lavado, puede producirse una avería en el equipo que detenga la máquina y muestre un mensaje de error. Desgraciadamente, no siempre es inmediatamente evidente que la lavadora tiene una fuga y que el líquido se acumula en el fondo. Para evitar posibles consecuencias desagradables, es importante conocer las medidas necesarias y la forma de abordar el problema.

Qué hacer ante todo
Si se detecta una fuga, es importante desconectar la lavadora retirando el cable de la toma de corriente. Es fundamental tener cuidado y evitar pisar zonas mojadas del suelo o manipular el cable con las manos mojadas. En caso de duda sobre la seguridad de realizar esta acción, se recomienda desconectar el suministro eléctrico en el cuadro eléctrico. El incumplimiento de los protocolos de seguridad puede tener consecuencias fatales en esta situación.
El siguiente paso consiste en detener el flujo de agua en el tanque. Para ello, cierre la válvula de cierre de la manguera de llenado o el grifo principal de suministro de agua.
Para resolver el problema, es necesario vaciar manualmente el líquido de la máquina. Esto se puede hacer utilizando la manguera de desagüe de emergencia o localizando el filtro de desagüe bajo la trampilla del lado izquierdo o derecho y abriéndolo.
Antes de investigar la causa de la fuga en el fondo de la máquina durante el ciclo de lavado, es esencial retirar la ropa del depósito.
Por qué gotea y cómo solucionar la fuga
Hay varias causas por las que una lavadora puede empezar a tener fugas:
- No seguir las instrucciones de funcionamiento;
- Uso de detergente de baja calidad;
- Defecto de fabricación;
- Desgaste normal por un uso prolongado.
Manguera de llenado o vaciado
Puede haber un posible problema de fuga con la manguera de llenado o vaciado si no está bien sujeta cuando se conecta. A veces, en lugar de conectarla a la red de alcantarillado, algunos propietarios optan por dirigir la manguera hacia una bañera o un lavabo. Sin embargo, durante el montaje, es fácil pasar por alto la colocación de la manguera, lo que provoca el desbordamiento del agua del depósito y da la falsa impresión de una fuga de la lavadora.

Si tras la inspección se determina que las fijaciones están en buen estado y no hay irregularidades en las conexiones, el problema puede deberse a una ondulación desgastada. Identificar la ubicación exacta de la fuga puede resultar complicado por medios visuales. Por lo tanto, es aconsejable envolver el tubo con un paño o papel de color claro, ya que así será más fácil identificar el origen de la fuga.
La manguera con fugas debe sustituirse. Se trata de una opción más económica que intentar repararla con pegamento, ya que esta solución no ofrece resultados duraderos. No se recomienda comprometer la calidad de las piezas de repuesto comprando una alternativa más barata. Es más fiable elegir una manguera de marca del fabricante original.
Dispensador
El compartimento del polvo, que normalmente se encuentra en el lado izquierdo, debe mantenerse limpio. Debe lavarse para eliminar los restos de soluciones químicas.
Además, la cal del agua calentada puede acumularse en el compartimento, por lo que puede requerir agentes de limpieza especiales para ser eliminada.
Si el compartimento no se limpia correctamente, el agua y el detergente no fluirán en la dirección prevista y pueden volver a gotear.
Tuberías
Ha habido numerosos casos en los que estos componentes han sido identificados como la causa principal del problema, lo que ha provocado fugas en la parte inferior de la máquina.

Si se produce una rotura en el punto de unión de la manguera por el que se aspira el agua, algunos expertos sugieren intentar sellar el daño utilizando un sellador. Una vez que el pegamento se haya secado, puede empezar a lavar sin ropa para comprobar si la reparación ha tenido éxito.
Si descubre daños en la válvula de entrada, la única solución es sustituir la espita. Para ello, deberá desmontar la carcasa retirando la parte superior.
Estos componentes tienen una esperanza de vida media de 2 años, por lo que no es raro que sean de las primeras piezas en fallar, incluso con un uso adecuado durante el lavado.
Puño de puerta
El manguito es susceptible de desarrollar fugas, que suelen producirse cuando la puerta está cerrada y la junta de goma se comprime. Cualquier objeto afilado puede dañar el material y provocar fugas. Además, con el tiempo, la goma puede perder su elasticidad y desarrollar roturas.

Un manguito dañado desde el borde interior puede identificarse por una fuga en la esquina inferior. Para resolver este problema, es necesario sustituir el manguito, lo que requiere desmontar la puerta.
Si no tiene los conocimientos o la confianza necesarios para garantizar un ajuste seguro del manguito de repuesto, es aconsejable que solicite ayuda a un centro de servicio técnico.
Una solución temporal es utilizar un parche. Sin embargo, esto es sólo una solución temporal y sigue siendo necesario abordar la cuestión de la sustitución completa de esta parte del equipo en el futuro.
Depósito
Aunque pueda parecer resistente, el depósito es susceptible de sufrir fugas causadas por daños mecánicos. Un culpable común son las guías de los accesorios tipo serpiente, los cierres metálicos de los cinturones y los componentes duros de los sujetadores.

De acuerdo con las instrucciones, se recomienda colocar estos artículos en una bolsa de lavandería para evitar que golpeen las paredes del tambor, especialmente durante el proceso de centrifugado.
Antes de cargar la ropa, asegúrese de revisar bien los bolsillos para comprobar que no se han dejado monedas o llaves en su interior por descuido. La fuerza creada por estos objetos al impactar podría provocar una fuga.
Si el depósito está agrietado, la única solución es sustituirlo. Sin embargo, realizar esta tarea de forma independiente puede resultar bastante complicado. Hay que conocer bien la estructura de la lavadora y tener en cuenta que la posición de algunos componentes puede variar entre los modelos Samsung y LG, por ejemplo.
Para agilizar el proceso y garantizar un resultado superior, es aconsejable buscar la ayuda de un técnico profesional que pueda seleccionar con precisión la pieza adecuada y realizar la instalación.
Prensaestopas
Si observa que sale agua por la parte inferior de la lavadora mientras centrifuga, podría ser señal de una junta defectuosa. La junta puede haberse deformado o endurecido, lo que puede hacer que pierda su capacidad de impedir el paso del líquido.

En la mayoría de los casos, es necesario sustituir tanto el prensaestopas como el rodamiento. Para ello, es imprescindible poseer los conocimientos necesarios para desmontar y volver a montar completamente la maquinaria, así como para identificar con precisión la causa de la fuga y aplicar el remedio adecuado. El uso prolongado de la máquina puede provocar la aparición de grietas y astillas en el eje y en el cruce que sujeta el tambor.
Otras causas
Si hay una fuga en la parte inferior de la lavadora, es aconsejable inspeccionar todos los componentes que intervienen específicamente en el sellado del aparato.

Para determinar si el filtro de desagüe está bien apretado, es necesario realizar una inspección. Dependiendo de su posición, se debe colocar un recipiente debajo de la esquina izquierda o derecha. Afloje la pieza, enjuáguela y vuelva a instalarla, teniendo cuidado de no dañar las roscas de plástico.
Vuelva a ejecutar el ciclo de lavado para asegurarse de que el problema se está solucionando correctamente.
Otro componente que debe proporcionar estanqueidad es la bomba. Si hay una bobina dañada en la bomba de desagüe, será necesario sustituirla. Esta pieza no es cara, pero debe adquirirse en tiendas que ofrezcan componentes compatibles con el modelo específico.
Las fugas de la lavadora también pueden deberse a un llenado excesivo del depósito. El sensor de nivel de agua, encargado de evitar las fugas, puede ser el origen del problema.
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