Hay múltiples razones por las que el congelador de un frigorífico puede no congelarse. Este problema puede atribuirse a un funcionamiento incorrecto del aparato o a un mal funcionamiento de los componentes del sistema. Mientras que algunas averías pueden resolverse mediante métodos de bricolaje, las averías más complejas requerirían la asistencia de un profesional de un centro de servicio técnico.

Averías comunes
El funcionamiento incorrecto de uno de los compartimentos del frigorífico puede atribuirse a dos factores principales: un corte de corriente prolongado o una avería del compresor. En tales casos, se requerirán reparaciones costosas. Para identificar la causa de la avería, se pueden analizar los síntomas que la acompañan y examinar los distintos componentes del dispositivo.
Fallos en los sistemas conductores
Si el congelador no funciona correctamente, sería aconsejable comprobar el estado del sistema capilar. La acumulación de sustancias extrañas, como partículas de aceite de la máquina, un filtro desgastado o líquido, puede provocar atascos en los tubos. Esta obstrucción impide que el flujo de freón llegue al congelador, lo que provoca la formación de hielo en las paredes de la cámara frigorífica.

Cuando un congelador deja de congelar, puede ser difícil determinar si el problema se debe a la obstrucción de los capilares o a un evaporador defectuoso.
Para determinar la causa del problema, mida la temperatura en el espacio entre el compresor y el condensador. Si el aumento de temperatura es mínimo, sugiere que los tubos pueden estar obstruidos. Una posible solución es golpear suavemente la tubería, lo que puede desalojar cualquier obstrucción y permitir que el freón vuelva a fluir libremente.
Problemas con la automatización, la electrónica
El congelador viene equipado con un detector de modo de temperatura. Si el frigorífico no es capaz de congelar, es necesario inspeccionar el sensor para detectar posibles daños. En caso de que el sensor esté transmitiendo lecturas inexactas a la unidad de control, puede provocar un fallo rápido del compresor. Es aconsejable sustituir el detector defectuoso por una pieza funcional. La presencia de un problema puede identificarse mediante las siguientes indicaciones:
- Interrupciones prolongadas en el funcionamiento del motor;
- Visualización de datos incorrectos en la pantalla del frigorífico;
- Acumulación de hielo en las paredes de la cámara de refrigeración.

Compruebe la precisión de los sensores con un óhmetro. Si aparece el número 1 en la pantalla, es necesario sustituir los componentes.
Fuga de refrigerante del sistema
Si el congelador no funciona correctamente y la temperatura en el compartimento principal es más alta de lo habitual, puede que merezca la pena inspeccionar las tuberías por las que circula el refrigerante para detectar cualquier signo de daño. En los casos en los que el frigorífico está cubierto por una densa capa de hielo, algunos usuarios pueden intentar quitarla utilizando objetos punzantes. Sin embargo, esto puede dar lugar a la creación de agujeros por los que puede escapar el refrigerante. Al disminuir la cantidad de refrigerante en el sistema, la temperatura en el interior del frigorífico aumentará. Por lo tanto, es importante reparar rápidamente cualquier daño y recargar el refrigerante si el congelador no congela correctamente.
Avería de uno de los compresores
Un problema común que se produce en las unidades de refrigeración de dos compresores es cuando la refrigeración se detiene en una sola cámara, a la que da servicio el compresor defectuoso. El compartimento frigorífico seguirá funcionando correctamente, pero el congelador no se congelará. Otro indicio de mal funcionamiento es cuando el motor se para rápidamente después de arrancarlo. Este problema puede deberse al desgaste normal o al funcionamiento incorrecto del componente, así como a defectos de fábrica o a la mala calidad del módulo. Si el congelador no funciona debido a este problema, será necesario sustituir el compresor.
Problemas con la goma de sellado
Con el tiempo, la junta de goma puede deteriorarse, sufrir daños, secarse o despegarse. Se produce sequedad cuando el aparato permanece apagado durante periodos prolongados. Si la junta está descascarillada o desgastada, puede entrar aire caliente, lo que provoca una congelación deficiente del congelador. El compresor trabajará más, lo que provocará la formación de hielo en las paredes del compartimento principal. Si el congelador no funciona en el frigorífico, debe seguir los siguientes pasos:
- Sustituir la junta por una nueva (para ello, hay que quitar la puerta y desechar la goma vieja).
- Remojar la junta en agua hirviendo (esto ayuda a restaurar la elasticidad de la junta seca).
- Pegar la goma elástica (en caso de daños menores, se puede utilizar pegamento instantáneo).
- Para conseguir un sellado seguro, se pueden recolocar las puertas (teniendo en cuenta la colocación del frigorífico en relación con los objetos circundantes).
Qué más puede pasar
Las averías en el congelador pueden no estar causadas necesariamente por fallos en los componentes principales. También es posible reparar el congelador uno mismo aunque haya daños mecánicos.
Daños mecánicos y químicos
Existe la posibilidad de descubrir defectos en la carcasa debido a golpes o a la exposición a sustancias cáusticas, lo que provocaría la entrada de aire caliente en el compartimento del congelador. Como consecuencia, el compresor funciona continuamente, pero la temperatura no alcanza el nivel deseado. Los pequeños defectos pueden ser solucionados por el propio propietario. Para ello, hay que sacar todos los productos del frigorífico y descongelarlo. A continuación, hay que cortar la sección dañada y sustituirla por un material aislante cubierto con papel de aluminio.
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