Un mantenimiento adecuado es un factor crucial para garantizar la longevidad de cualquier electrodoméstico. Tomando las medidas oportunas, se puede eliminar eficazmente la suciedad externa y evitar averías importantes. Entonces, ¿cómo se puede realizar correctamente el mantenimiento preventivo de una lavadora??
Por qué es necesaria una limpieza preventiva
Para ver la respuesta a esta pregunta, basta con abrir el grifo. Todos somos conscientes de las consecuencias perjudiciales de consumir agua del grifo sin tratar, pero tendemos a pasar por alto el daño potencial que puede infligir a los electrodomésticos. Uno de esos electrodomésticos que entra en la categoría de riesgo es una lavadora automática. El verdadero peligro no está en el agua, sino en la presencia de sal y cal. Estas sustancias se acumulan poco a poco en los mecanismos de la máquina, formando un depósito sólido con el tiempo. Las consecuencias de esta situación son catastróficas. Tomemos, por ejemplo, un elemento calefactor recubierto de cal que empieza a autocalentarse. Esto conduce a una disminución de su conductividad térmica, lo que afecta al tiempo que tarda el agua en calentarse. Además, aumenta el consumo de electricidad. Con el tiempo, el elemento calefactor llegará a un punto en el que simplemente se quemará.
La presencia de suciedad en el agua puede hacer que las piezas móviles de la válvula de entrada se desgasten rápidamente y acaben por inutilizarla.

Cada usuario tiene la capacidad de verificar de forma independiente si es necesario aplicar medidas preventivas. Para ello, basta con inspeccionar las DIEZ.
- La RTE está situada en la parte inferior del depósito, debajo del tambor (puede colocarse en el centro o desplazarse hacia un lado).
- Mirando a través de los agujeros del tambor, se puede observar el elemento calefactor, pero antes es importante girar bien el tambor y utilizar una linterna para iluminar.
La cal se produce como resultado directo de la acumulación de sales y calcio en el "agua dura", que es el tipo más común de agua que fluye por las tuberías. Además, las partículas de suciedad más pequeñas, sobre todo el óxido, también contribuyen a la formación de depósitos de cal. La única manera de ayudar a su lavadora es mediante medidas drásticas.
Formas de combatir los depósitos
Los expertos proponen varias técnicas para tratar la acumulación de cal. Estos métodos pueden clasificarse en:
- métodos químicos;
- métodos físicos;
- métodos tecnológicos.
Química
El método consiste en verter una sustancia ácida en la máquina para disolver y eliminar la cal. A continuación, la lavadora se enciende en el modo de lavado, sin ropa, para calentar el agua y desencadenar una reacción química que limpia eficazmente el elemento calefactor y las paredes del depósito de cal.
"Calgon" es un desincrustante muy conocido, pero hay que tener en cuenta que, a pesar de su amplia publicidad, no ofrece una solución instantánea o única, sobre todo para la cal persistente. La solución ácida que proporciona es relativamente débil, por lo que requiere un uso repetido para obtener resultados efectivos.

Hay otra solución bien conocida por todas las amas de casa: el ácido cítrico. Es barato y se puede encontrar en cualquier tienda de comestibles. Este método tradicional es muy eficaz para resolver el problema. En lugar de utilizar detergente en polvo, se vierten 2-3 paquetes de ácido cítrico en el compartimento del detergente y la máquina se pone a lavar a una temperatura de noventa grados. Una vez finalizado el proceso, es importante limpiar el filtro del desagüe para eliminar cualquier resto de la placa desprendida.
Al realizar este procedimiento una vez al año, puede garantizar la longevidad de su lavadora.
Sin embargo, cabe señalar que el método químico tiene un inconveniente: una cantidad excesiva de ácido cítrico puede dañar las piezas de goma de la máquina. Además, los vapores ácidos liberados durante el proceso también pueden tener un impacto negativo en la calidad del aire interior de su apartamento.

Físico
Es fundamental instalar descalcificadores magnéticos especiales, como convertidores y filtros. Pueden instalarse tanto en el sistema de desagüe como en la manguera del aparato.
Los fabricantes ofrecen diversas opciones:
- Para eliminar el calcio y el magnesio del agua que entra en el aparato, se necesita un ablandador magnético. Este dispositivo utiliza imanes permanentes para dividir las moléculas en iones, evitando la formación de calcita (cal). Esta innovadora tecnología tiene la ventaja añadida de eliminar gradualmente con el tiempo la cal existente en todas las partes de la máquina. Aunque estos suavizadores magnéticos pueden ser caros, tienen una vida útil de medio siglo.
- Otro tipo de dispositivo disponible son los filtros de limpieza mecánica. Una variedad incluye un dispositivo de sedimentación con un cartucho reemplazable, que recoge eficazmente la arena, la suciedad y el óxido.
Tecnológicas
Este método puede ser utilizado por los propietarios de los últimos modelos de lavadoras que ofrecen nuevos programas. Estos programas están diseñados para limpiar las impurezas a 40 grados, lo que también ayuda a conservar la energía en el hogar.
Para preservar la integridad de su moderna lavadora, se recomienda lavar la ropa más vieja con la menor frecuencia posible. Esta precaución es necesaria porque estos elementos suelen contener abundantes partículas pequeñas que podrían dañar la máquina.
El método tecnológico descrito anteriormente sirve como medida preventiva para evitar futuros problemas. Es aplicable tanto a las máquinas nuevas como a las que han sido descalcificadas. Para prolongar la vida útil de su electrodoméstico, puede emplear un amplio conjunto de medidas, que merece la pena explorar con más detalle.
Los puntos siguientes describen formas de prolongar la longevidad de su lavadora:
- Ablandamiento del agua;
- Limpieza periódica del filtro;
- Ventilación del tambor.

Para lograr el ablandamiento del agua, será imprescindible instalar dispositivos específicos en el sistema de agua. Es aconsejable no intentar esta tarea sin experiencia previa. Además del método físico antes mencionado, otra opción es colocar un recipiente, lleno de un tipo especial de sal, entre el grifo de agua y la lavadora. Es importante añadir el remedio una vez al mes. Sin embargo, para obtener resultados óptimos, se recomienda poner en práctica este método desde el principio de la utilización del aparato.
Si descuida la limpieza del filtro de la lavadora, es posible que pronto se familiarice con un olor desagradable, que persistirá incluso después de una limpieza a fondo de una sola vez. El moho y las bacterias pueden acumularse rápidamente en el filtro, provocando este problema. Afortunadamente, esta tarea preventiva sólo lleva unos minutos y el filtro está convenientemente situado en la parte inferior del panel frontal de la máquina. Se puede desenroscar fácilmente, limpiar de residuos y enjuagar con agua corriente.
Además de limpiar el filtro, es importante solucionar el problema de la humedad excesiva en el tambor, ya que también puede contribuir a los malos olores. Después de cada uso, asegúrese de limpiar el interior de la máquina. Ventilar el aparato con regularidad también es beneficioso: cuando no esté en uso, intenta mantener la puerta ligeramente entreabierta siempre que sea posible.
Cada usuario puede llevar a cabo su propio conjunto de tareas preventivas para evitar o mitigar cualquier problema con su aparato. El aspecto más importante es abordar esta tarea con sentido de la responsabilidad y llevarla a cabo con regularidad.
Lea más consejos prácticos y opiniones de expertos sobre dispositivos modernos en appliances-news.com. Aquí encontrará respuestas a preguntas sobre cualquier tecnología.








