
Los acondicionadores de aire domésticos y sus propietarios pueden encontrarse con varios tipos de averías. Las causas y las fuentes también pueden variar. Estos aparatos están compuestos por numerosas piezas y mecanismos, lo que los hace más susceptibles a los problemas. Por lo tanto, es crucial familiarizarse de antemano con los principales tipos de averías del aire acondicionado. En la práctica, son varios los problemas que suelen surgir, y sus soluciones se conocen desde hace tiempo.
- Principales razones que provocan averías
- Contaminación del filtro
- Funcionamiento del aparato en invierno
- Sobre los principales fallos
- En caso de refrigeración deficiente en la habitación
- Fuga de condensado de la unidad interior
- Reglas para diagnosticar sistemas de aire acondicionado
- Rellenar el aire acondicionado
- Diagnóstico automático
- Mal funcionamiento del compresor y del embrague
- Acerca de los códigos de avería estándar
- Problemas con el condensador
- Mal funcionamiento de las tarjetas electrónicas de control
- El coste de la reparación y el precio
- Conclusiones
Principales razones que provocan averías
Asegurar un mantenimiento regular del equipo será crucial para mantener su funcionamiento estable. Podemos esbozar varios problemas que se observan habitualmente en los aparatos actuales.

Contaminación del filtro
Estas son las consecuencias que pueden producirse debido a una avería de este tipo:
- Se altera la circulación del aire en el interior.
- El equipo de refrigeración experimenta fallos.
- Las tuberías de cobre se cubren de hielo.
Como resultado, a menudo hay un exceso de agua que gotea y gotea de la unidad.
La frecuencia estándar de lavado de los filtros es de una vez cada tres semanas. Los filtros deben lavarse con agua corriente para eliminar completamente la suciedad. Después, los filtros deben secarse y volver a su posición original. A pesar de este problema, el equipo sigue siendo utilizable y no es necesario darlo por perdido.
Las fugas pueden afectar a cualquiera, independientemente de lo bien que siga todas las recomendaciones. Lo normal es que cada año se produzcan fugas del 2-3% del refrigerante, lo que equivale aproximadamente a 150 gramos. Para evitar averías importantes, se debe repostar 2-3 veces al año, lo que restablece el nivel normal de freón.
Sin embargo, hay ocasiones en las que las fugas superan los límites aceptables. Si comienza a formarse hielo y escarcha en las tuberías de cobre especializadas, indica la presencia de problemas importantes. Estas fugas pueden provocar fallos mecánicos.
Funcionamiento del aparato en invierno
Muchos de los aparatos actuales no están diseñados para funcionar correctamente en climas fríos. La temperatura estándar de funcionamiento suele oscilar entre -7 y +40 grados centígrados. No se recomienda el funcionamiento fuera de estas temperaturas sin la preparación técnica adecuada.
El funcionamiento en invierno puede provocar problemas con el compresor y el sistema de drenaje. El funcionamiento inadecuado a temperaturas bajo cero puede provocar la congelación del sistema de drenaje, impidiendo que el agua salga de la unidad. Esto puede provocar que el líquido fluya hacia la habitación donde está instalado el aparato. Es importante tomar las medidas adecuadas para evitar más averías.
Sobre los principales fallos
No es aconsejable intentar arreglar una avería por uno mismo. En caso de que realice la reparación de forma independiente y se encuentre con problemas posteriores, es muy probable que el fabricante se niegue a cumplir las obligaciones de la garantía.

En caso de refrigeración deficiente en la habitación
Esto puede ocurrir normalmente por las siguientes razones:
- Capacidad inadecuada.
- Aparición de averías internas.
Ocasionalmente, se producen situaciones en las que la capacidad del aire acondicionado es insuficiente para mantener la temperatura deseada en una habitación específica. Por ejemplo, esto puede ocurrir debido a un cambio repentino en las condiciones climáticas locales durante el funcionamiento. El rango de temperatura típico es de -7 a +40 grados centígrados, lo que se aplica a todas las unidades de aire acondicionado.
En otros casos, el problema está relacionado con fallos internos del aparato. Es aconsejable solicitar asistencia técnica lo antes posible, ya que resolver este tipo de problemas de forma independiente puede resultar complicado.
Inicialmente, el aparato se enciende, pero deja de funcionar después de aproximadamente 15-20 minutos.
Este problema puede deberse a varias razones:
- Un radiador obstruido por la suciedad.
- Un termostato que funciona mal.
- Una placa de control rota.
- Ajustes defectuosos.
Los radiadores exteriores son susceptibles de sufrir diversos daños y tensiones mecánicas, especialmente durante la temporada de verano. Si entran objetos extraños, todo el sistema empieza a sobrecalentarse, provocando el cese de todas las operaciones. Este problema puede resolverse enjuagando el radiador con agua y aplicando una fuerte presión. Esto ayudará a solucionar también otras averías del aire acondicionado.
Tras el proceso de carga, puede producirse un problema con el equilibrio del refrigerante. Una forma sencilla de calibrar la gravedad del problema es medir la presión de funcionamiento del compresor. Si se detecta una sobrecarga, el líquido sobrante puede eliminarse fácilmente.
Fuga de condensado de la unidad interior
Esta es también una de las señales que indican un mal funcionamiento del equipo. Puede producirse como resultado de la obstrucción de un tubo del condensador.
Para reparar este problema, deberá seguir unos sencillos pasos:
- Primero, apague el aire acondicionado y espere unos 10 minutos.
- A continuación, desconecte el tubo de desagüe de plástico.
- Limpie y seque a fondo el tubo.
- Por último, vuelva a colocar el tubo en su posición original. Este paso suele resolver el problema si el aire acondicionado está averiado.
Reglas para diagnosticar sistemas de aire acondicionado
Los sistemas de aire acondicionado deben revisarse al menos una vez al año para garantizar un rendimiento y una funcionalidad óptimos.
Hay un algoritmo específico de acciones que deben seguirse durante este evento:
- Inspeccione el sistema en busca de fugas.
- Evalúe su rendimiento y funcionalidad.
- Examinar los componentes eléctricos.

Los propietarios deben ser conscientes de los diferentes tipos de tareas.
Rellenar el aire acondicionado
El trabajo sólo puede comenzar una vez realizado el diagnóstico inicial.
A continuación, es esencial eliminar a fondo toda la humedad y el aire.
Los filtros funcionan como rejillas especializadas que se fijan a los paneles exteriores. Inevitablemente, se obstruyen con el tiempo. La refrigeración insuficiente en todo el espacio es el principal indicador de que ha surgido este problema. En caso de que también haya fugas perceptibles, implica que también se han producido fallos en el sistema de drenaje. Es imperativo limpiar el filtro externo de la unidad interna independientemente de las circunstancias.
Diagnóstico automático
Hay varias causas principales de avería prematura de las piezas internas de los aparatos de aire acondicionado, como defectos de fábrica, mala instalación y funcionamiento incorrecto. Aunque los defectos de fábrica pueden ser inevitables, existe la posibilidad de solucionar los problemas en los otros dos casos.
Afortunadamente, hay formas de detectar problemas a tiempo a través de la pantalla y las luces parpadeantes del aire acondicionado.
En cuanto a los códigos de error, suelen indicar los siguientes tipos de averías:
- Un termistor defectuoso, que afecta al control de la temperatura.
- Problemas con la válvula de desplazamiento.
- Problemas en el ventilador.
- Subidas de tensión en la unidad exterior.
- Consumo excesivo de energía.
- Averías de cables o circuitos relacionados con la comunicación.
- Funcionamiento simultáneo de calefacción y refrigeración.
- El mal funcionamiento del termistor de la unidad exterior.
- Mal funcionamiento del termistor de la unidad interna.
Las instrucciones facilitadas ofrecen una explicación detallada para los interesados en comprender los códigos y denominaciones que aparecen. Esto ayuda a identificar rápidamente el problema específico.
La clave está en confirmar primero si efectivamente hay una avería en el interior. Normalmente, el aparato señala los problemas mediante indicadores parpadeantes y mensajes en pantalla.
Sin embargo, no todos los códigos tienen explicaciones fáciles de entender. La mayor parte de la información la manejan profesionales que trabajan en un centro de servicio técnico.
Mal funcionamiento del compresor y del embrague
Si el radiador de la unidad exterior se obstruye con suciedad, puede provocar un sobrecalentamiento de la estructura. Esto puede provocar una disminución de la disipación del calor y un aumento de la carga del aparato. Es importante comprobar el nivel de presión en los conductos por separado. Si el valor del refrigerante es más alto de lo normal, debe purgarse el exceso.
Es importante tener en cuenta la posibilidad de que el ventilador de la unidad exterior no funcione correctamente. Otra causa común de averías posteriores es la obstrucción de los tubos capilares. Una posible solución a este problema es sustituir uno de los tubos.
También hay otras señales que pueden indicar un fallo en esta pieza
- El compresor se niega a arrancar al encender el aire acondicionado.
- La presencia de sudor de aceite en el compresor.
- Sonido chirriante procedente de la correa de transmisión del compresor.
- Ruidos inusuales.
- El rendimiento puede disminuir.
Se recomienda consultar a especialistas para la sustitución y reparación completa del compresor, ya que se trata de operaciones complejas.
El ruido puede indicar problemas en el compresor o en el accionamiento. Si el ruido persiste incluso cuando el aparato está apagado, es probable que el origen sea el rodamiento de la polea.
Cuando el compresor no arranca, preste mucha atención a varias partes del mecanismo:
- Embrague.
- Relé.
- Fusible.
Si se ha fundido un fusible, es fácil sustituirlo por uno nuevo. Si los pasos anteriores no dan ningún resultado, se debe examinar el embrague electromagnético.
El fallo del compresor puede deberse a varias causas:
- Caída del nivel de refrigerante.
- Hay un bloqueo completo.
Reparar y sustituir el compresor puede resultar bastante caro, por lo que se recomienda manejarlo con cuidado durante el funcionamiento.
Si el aparato se enciende e inmediatamente se apaga, es probable que se deba a los sensores – evaporación o temperatura. La placa de control se basa en los datos de los sensores de temperatura. Si el sistema no funciona correctamente, no hay información disponible y el dispositivo asume que el modo de funcionamiento actual no requiere ningún ajuste para ese indicador.
El sobrecalentamiento y la parada del compresor suelen deberse a fallos en el funcionamiento del ventilador. Esto suele ocurrir cuando la velocidad de rotación del aparato es inferior a ciertos parámetros preestablecidos.
La suciedad y el polvo también pueden acumularse en otras piezas:
- El filtro del deshumidificador.
- El intercambiador de calor de la unidad exterior.
- Los tubos capilares.
En estas circunstancias, el compresor deja de arrancar y de funcionar correctamente.
Acerca de los códigos de avería estándar
Para empezar, es esencial observar el número de veces que parpadean los sensores. Si sólo hay un "parpadeo" es probable que el problema esté en el termistor, que está instalado en la unidad interna del sistema split. Dos parpadeos indican problemas en el bloque externo. Tres parpadeos significan que el sistema está funcionando para refrigeración y calefacción simultáneamente.
Si la lámpara parpadea cuatro veces, la protección contra sobrecarga está desactivada. Cinco parpadeos indican errores en la comunicación entre las unidades. Seis parpadeos indican que el nivel de consumo es significativamente superior al normal. Es aconsejable realizar más pruebas en diferentes zonas del aparato.
Problemas con el condensador
Los siguientes defectos sirven para indicar fallos en esta pieza:
- Contaminación.
- Sudor de aceite.
- Deterioro del funcionamiento.
La presencia de suciedad y corrosión son problemas con los que se encuentran todos los propietarios de aparatos.
Los indicadores de la pantalla electrónica del aparato señalan diversos errores. Normalmente, cuando se producen estas averías, el sistema se pone en marcha durante unos segundos y luego se apaga inmediatamente.
Los siguientes son los principales motivos de estos fallos:
- El condensador del motor eléctrico ha fallado.
- Hay averías en el motor.
- Las aspas del ventilador están rotas.
En cualquier caso, el problema puede resolverse fácilmente sustituyendo la pieza defectuosa.
El impulsor puede sustituirse siguiendo la siguiente secuencia:
- Retire la rejilla de protección frontal.
- Desenrosque la tuerca que fija el ventilador.
- Separe la polea del motor del impulsor.
- Coloque un nuevo impulsor en la polea.
- Vuelva a montar las piezas en orden inverso.
Para sustituir el motor del ventilador, siga estos sencillos pasos:
- Desconecte la alimentación y retire la rejilla protectora frontal.
- Desenrosque y retire la tuerca de fijación del ventilador.
- Desconecte todas las conexiones eléctricas.
- Desatornille el propio motor y desconéctelo por completo.
- Instalar la nueva pieza de recambio.
- Montar y fijar las piezas en orden inverso.
Cuando sustituya el condensador de arranque, siga estos pasos:
- Desconecte la alimentación.
- Desmonte la unidad exterior.
- Desenroscar el clip de sujeción.
- Desconecte todos los cables.
- Sustituir por un condensador de arranque nuevo.
- Monte y fije las piezas en orden inverso.
Mal funcionamiento de las tarjetas electrónicas de control
Cuando fallan las instalaciones y los ajustes del programa, a menudo nos encontramos con una situación en la que todos los LED parpadean constantemente y el sistema se niega a encenderse. Para solucionar este problema, una posible solución es reprogramar el sistema utilizando códigos específicos.
Si la tensión fluctúa con frecuencia, es más probable que se queme la placa de control. Esta situación también es común en casos de cortocircuitos. Para solucionarlo, se sustituyen los microcircuitos antiguos por otros nuevos, lo que implica soldarlos fuera de sus posiciones originales. Además, es importante comprobar el circuito tampón por separado y considerar la sustitución de los triacs por variantes más potentes.
Muchos fabricantes incorporan interruptores de estado sólido en sus tarjetas de control para hacer girar el ventilador. En caso de que haya algún problema con el funcionamiento de este componente, puede examinar la placa. Se recomienda medir por separado la resistencia de la pieza. Si la lectura es cercana a cero, indica un chip defectuoso que necesita ser desoldado.
Uno de los signos de una placa de control defectuosa es el funcionamiento intermitente de los siguientes componentes:
- Sensor de movimiento.
- Sensor de temperatura.
- Compresor.
Si es evidente a simple vista que uno de los microcircuitos está quemado, no es necesario realizar mediciones. Es esencial sustituir rápidamente el semistor dañado y proceder a la reparación.
El orden de cambio de la placa de control es el siguiente:
En primer lugar, desconecte la fuente de alimentación.
A continuación, retire la cubierta superior tras desmontar la carcasa.
A continuación, retire la placa de las ranuras desatornillando todos los elementos de fijación, incluidos los cables con conectores.
Por último, sustitúyala por una pieza nueva y vuelva a montarla en el orden inverso.
Si la placa está defectuosa, se recomienda ponerse en contacto inmediatamente con los empleados del centro de servicio técnico. El coste del trabajo en sí es elevado, e incluso pequeños errores pueden repercutir negativamente en el funcionamiento futuro.
Uno de los problemas más comunes que se producen en esta parte concreta de la construcción es la fuga de freón a través de la unidad externa. Si la composición R-22 se utilizó para repostar, se debe utilizar un detector de fugas especial para identificar el problema. Si se ha utilizado el moderno medio R-410-a, la superficie puede simplemente "lavarse". Después, es importante comprobar si se ha producido espuma en la zona donde se ha producido la fuga.
Existen dos métodos principales para reparar las fugas:
En primer lugar, se puede utilizar un soplete para calentar la zona donde se ha producido la fuga. A continuación, se suelda todo el conjunto con una soldadura especial. Es importante manipular con cuidado los tubos ligeros y gruesos.
El coste de la reparación y el precio
En el resultado de los cálculos influyen varios factores a la vez:
- La complejidad de la tarea.
- Acceso adecuado al aparato y a sus componentes internos.
- El coste de las piezas de repuesto y los suministros.
- La urgencia. Cuanto más rápido requiera el resultado, mayor será la tarifa que cobrará el experto por el proyecto.
- Incluso llamando por la noche. Dado que algunos objetos no pueden ser atendidos durante el día.
Conclusiones
El contratista proporciona un presupuesto completo y detallado, en el que se indican las tareas que deben realizarse y los materiales necesarios. De este modo, el propietario del equipo tiene una idea más precisa del alcance del proyecto. Además, el presupuesto también puede tener en cuenta cualquier servicio adicional que se haya prestado durante el proceso de reparación.
Lea más consejos prácticos y opiniones de expertos sobre dispositivos modernos en appliances-news.com. Aquí encontrará respuestas a preguntas sobre cualquier tecnología.








