Los cocineros experimentados, que llevan muchos años preparando las mismas comidas y utilizando el mismo horno, han desarrollado una habilidad para calibrar la temperatura de calentamiento sin depender de los ajustes del termorregulador. Sólo tienen que poner el mando en su posición habitual y en pocos minutos podrán saborear los resultados deseados. Sin embargo, si está utilizando un horno nuevo o una receta que requiere un control meticuloso de la temperatura, y el termómetro funciona mal o no existe, tendrá que navegar por la escala de temperatura no marcada en el termorregulador.
Comparación de las escalas de medición

Si posee tanto el pasaporte del horno como el manual de instrucciones, determinar la temperatura del horno de su cocina de gas en una posición concreta del mando regulador es una tarea sencilla. Estos detalles se pueden encontrar en la documentación correspondiente. Sin embargo, si se trata de una estufa que tiene más de 20 años y ha perdido su manual de instrucciones a lo largo del último siglo, tendrá que basarse en valores medios y en su propia experiencia personal.
Las estufas de gas antiguas no varían mucho unas de otras. La temperatura máxima que puede alcanzar el horno en estos modelos es de 280°C, mientras que la mínima es de 150°C. La escala del mando regulador se divide en 8 incrementos. Utilizando estos parámetros, podemos establecer las siguientes marcas:
- Cada incremento representa aproximadamente 20°C;
- Para alcanzar una temperatura de 200-220°C (la temperatura ideal para cocinar carne y otros platos), ponga el mando regulador en el número 4-5. Las galletas se cocinan a 180°C, así que mueva el mando a la posición 3;
- No es posible crear una temperatura inferior a 150°C con el regulador. Sin embargo, si necesita bajar el calor, como para hacer merengue o secar hierbas, puede abrir la puerta del horno y regular el calor de esta manera.
Estos valores son medios y generalmente aplicables a la mayoría de las estufas de gas, pero no son instrucciones exactas. Además, con un uso prolongado del aparato, puede ser necesario realizar ciertos ajustes y el nivel de calor podría ser significativamente inferior o superior a los parámetros especificados.

- Para encender el horno, ajuste el mando a la temperatura deseada;
- Después de 10-15 minutos, una vez que el horno haya alcanzado la temperatura correcta, coloque una hoja de papel en el interior. Asegúrese de colocarlo en una bandeja o rejilla en la zona destinada a los alimentos;
- Deje que el papel se carbonice, controlando cuidadosamente el tiempo. Consulte en la tabla los tiempos correspondientes de temperatura y duración necesarios para que el papel se carbonice.
| Temperatura°C | Tiempo |
| menos de 180 | más de 10 minutos |
| 180-200 | 5 minutos |
| 200 | 1 minuto |
| 230-250 | 30 segundos |
| 250-270 | 15 segundos |
| 270-300 | 5 segundos |
Si, después de 15 minutos en el horno, el papel no está carbonizado sino sólo ligeramente descolorido, entonces la temperatura en el interior del horno no es superior a 150 grados Celsius.
Azúcar
Una forma de determinar la temperatura en el interior de un horno mientras está en uso y cargado de alimentos es utilizando azúcar en terrones. Colocando una lámina o papel de aluminio con azúcar en terrones dentro del horno, cerca de la charlota o de cualquier otro alimento horneado, se puede evaluar si el horno está dorando la tarta demasiado rápido. El punto de fusión del azúcar es de aproximadamente 180°C. En consecuencia, si el azúcar empieza a derretirse, indica que la temperatura en el interior del horno supera este umbral.

Aunque la técnica es sencilla, posee ciertas idiosincrasias. Por ejemplo, debe utilizarse exclusivamente harina blanca para el examen, ya que permite detectar fácilmente la alteración del color. Además, la cantidad de harina debe medirse con precisión. Si hay una cantidad excesiva, el oscurecimiento será irregular, por lo que es difícil determinar cuando la harina ha alcanzado su temperatura más alta.
Conclusión
Independientemente de cómo decida determinar la temperatura del horno -mediante valores numéricos, utilizando mediciones medias o basándose en métodos tradicionales-, estas mediciones siempre serán aproximadas. Aunque son adecuados para cocinar la mayoría de los platos, una desviación de 5 grados puede ser significativa para ciertos tipos de productos horneados.
Quienes deseen dominar las artes culinarias necesitarán sin duda un termómetro preciso. Lo ideal sería que este termómetro estuviera integrado en el horno y recogiera información sobre la temperatura de varios puntos del interior del horno simultáneamente. Estos termómetros se pueden acoplar a la mirilla del horno, lo que permite controlar fácilmente todos los procesos sin necesidad de abrir el horno.

Si está pensando en comprar un termómetro independiente, hay algunos factores clave que debe tener en cuenta:
- Asegúrese de que tiene un cuerpo metálico y un cristal resistente al calor (evite los componentes de plástico).
- Compruebe que el rango de medición es de mínimo a 300-350°C. Esto le permitirá evaluar con precisión la temperatura de cualquier horno, tanto si es eléctrico como si incluye una función de grill.
- Opte por un termómetro grande con una escala claramente visible y fácil de leer.
- Busque un termómetro que incluya un soporte o gancho para colocarlo fácilmente dentro del horno.
Eche un vistazo a este vídeo informativo en el que se detallan algunas técnicas útiles para preparar comidas utilizando el horno.
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