El motor es uno de los componentes esenciales de una lavadora, ya que es responsable de su funcionamiento. Por lo tanto, en caso de avería, es fundamental realizar un diagnóstico exhaustivo de esta importante unidad eléctrica.
Acerca del motor
Para resolver eficazmente una avería, el primer paso es identificar el tipo de motor presente en el aparato.
Importante! Cada modelo de lavadora tiene un tipo específico de motor, que tiene sus propias características distintivas. Por lo tanto, el proceso de solución de problemas puede variar significativamente para cada modelo.

Existen tres tipos principales de unidades de motor:
- Direct-drive – utilizado en las máquinas automáticas modernas (LG, algunos modelos de SAMSUNG). Este tipo de motor se compone de un motor eléctrico trifásico conectado al tambor, un colector multipolar, un rotor rodeado de imanes permanentes, y cuenta con un alto nivel de eficiencia. En consecuencia, las máquinas con este tipo de motor son bastante caras.
- El motor asíncrono presenta un diseño sencillo, compuesto por un arrancador y un rotor. Sin embargo, el gran tamaño del motor y su bajo rendimiento lo hacen poco rentable, lo que explica su ausencia en las máquinas modernas.
Comprobación de un motor directo o asíncrono
Advertencia. No se recomienda comprobar los motores de accionamiento directo o asíncronos en casa, ya que están conectados directamente al tambor y no están diseñados para una inspección casera.
La pantalla del aparato puede indicar errores en los motores eléctricos de este tipo, como cortocircuitos de bobina, roturas de red o fallos de escobillas. Sin embargo, la inspección y el mantenimiento profesional del motor deben ser realizados por especialistas con el uso de instrumentos específicos.
Comprobación de un motor colector

El motor de colector es el tipo de motor más frecuente en las máquinas modernas. Puede separarse de la carcasa sin esfuerzo y probarse de forma independiente. Para ello, junte el estator y el rotor y aplique una tensión de 220 V a través de un balasto adicional (TEN), asegurándose de que la resistencia activa y la potencia del equipo se mantienen por debajo de 500 W.
Si el motor empieza a girar al conectarlo a la red eléctrica y el autotransformador no se sobrecalienta, indica que el motor funciona correctamente.
Para realizar un diagnóstico adecuado del motor de la lavadora, es fundamental tener en cuenta las averías más importantes y comunes del departamento de motores:
- Avería de la escobilla eléctrica;
- Rotura o daños en el bobinado del estator o del rotor;
- Deslaminación de las láminas.
Comprobación de las escobillas

Tenga en cuenta que el estado del cepillo se puede determinar mediante una inspección visual, observando si se producen chispas cuando el motor está en marcha, o si se oye algún sonido anormal durante el proceso de lavado.
Las escobillas eléctricas pueden sufrir desgaste debido a la sobrecarga de la cuba durante el lavado, al uso de la máxima velocidad durante el centrifugado, o al encuentro de cortocircuitos en las bobinas del motor. Es importante adquirir en una tienda especializada el tipo específico de cepillos diseñado para cada modelo de lavadora.
Es crucial tener en cuenta que si las escobillas nuevas no hacen contacto con todas las partes de la sección del motor, pueden producirse chispas importantes.
Aunque las escobillas más duras pueden tener una vida útil más larga, una dureza excesiva puede tener un efecto adverso en el captador y provocar roturas.

Para identificar un cortocircuito o una rotura en el bobinado del rotor, se necesita un dispositivo especializado llamado multímetro. Este aparato mide el nivel de resistencia entre las láminas del rotor, normalmente dentro del rango de 20-200 ohmios. Un nivel de resistencia alto indica una rotura, mientras que un nivel de resistencia bajo indica un cortocircuito.
Poniendo el multímetro en modo zumbador, es posible comprobar si el rotor está en cortocircuito en la envoltura de hierro. Para ello, conecte un extremo del multímetro a la carcasa de hierro del rotor y desplace el otro extremo a lo largo de las distintas láminas. Si el multímetro permanece en silencio, no se ha detectado ningún cortocircuito.
Comprobación del estátor

Al igual que en la comprobación del rotor, el cortocircuito intercorriente en el cableado puede determinarse utilizando un multímetro. Esto se puede hacer cortocircuitando todos los extremos del cableado y observando la señal emitida por el multímetro.
Además, es importante inspeccionar la máquina para detectar cualquier avería en el cableado. Para ello, se debe conectar un extremo del multímetro al cuerpo de la lavadora, mientras que el otro extremo se utiliza para cortocircuitar el cableado. Si se escucha un sonido, indica que el aislamiento está roto y existe riesgo de descarga eléctrica.
Tenga en cuenta que si se detecta alguno de estos problemas, se recomienda comprar un nuevo motor en lugar de intentar una reparación costosa.
Comprobación de las cuchillas

Las pequeñas láminas que conducen la corriente a través de las escobillas no son propensas al desgaste, pero en caso de atasco del motor, pueden desprenderse del eje al que están unidas. En caso de desprendimiento menor (0.5 mm), se puede crear una ranura colectora. Para ello, necesitará papel de lija fino para lijar cuidadosamente las láminas y eliminar los restos de la zona circundante.
También puede darse el caso más grave de que se dañe el cableado de las láminas del rotor. En estos casos, es necesario utilizar un soldador para soldar de forma segura el cableado en el lugar adecuado.
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