
Las estufas metálicas se han ganado una sólida reputación en el mundo de la construcción de baños. Son conocidos por su alta calidad y eficacia. Sin embargo, su uso en su "crudo" Se desaconseja encarecidamente su uso debido a la preocupación por la salud y la seguridad. Por eso las estufas metálicas de las casas o saunas están revestidas de ladrillo.
Por qué las estufas se revisten con ladrillos
Aunque muchas estufas metálicas pueden servir como elemento decorativo para la casa de baños en su estado original, es aconsejable no descuidar el revestimiento de estas estufas con ladrillos. Esto es especialmente importante porque el diseño de la estufa puede mejorar significativamente con la adición de ladrillos.
El revestimiento de una estufa metálica suele realizarse por las siguientes razones:
- Evitar el calentamiento rápido de la estructura de hierro. Esto es crucial para el bienestar de las personas, ya que el cuerpo necesita tiempo suficiente para adaptarse a la nueva temperatura en la casa de baños.
- Evitar la pérdida rápida de temperatura. Debido a su alta conductividad térmica, una estufa metálica sin revestimiento pierde rápidamente la temperatura acumulada. Para mantener la temperatura deseada, es necesario un control constante y combustible adicional, como leña y carbón. Esto aumenta significativamente el consumo de materiales.
- El secado del aire puede evitarse utilizando materiales alternativos que no se calientan y secan el aire tan rápidamente como el metal, lo que resulta en una experiencia más cómoda en la sala de vapor.
- Al cubrir la superficie metálica con un revestimiento protector, puede reducirse la probabilidad de quemaduras graves. Esto es especialmente importante porque las personas suelen entrar en contacto con el horno con las manos.
Existen varias soluciones a estos problemas, como el uso de un escudo no metálico para reducir la rápida pérdida de temperatura. Sin embargo, esto puede repercutir negativamente en otros aspectos y, en última instancia, cuestionar la utilidad de dicho blindaje. El revestimiento de hornos ofrece una solución integral a estos problemas. La mayoría de los modelos modernos están diseñados para permitir un fácil revestimiento futuro.
El revestimiento aporta las siguientes ventajas al horno:
- La salida de calor es prolongada y suave, lo que garantiza una temperatura constante.
- Se necesita menos combustible para mantener la temperatura deseada.
- El calor proporcionado es agradable y no reseca en exceso.
- Estas estufas están diseñadas pensando en la seguridad, por lo que su uso es más seguro.
- Incluso las estufas más básicas y asequibles pueden tener un aspecto atractivo.
Qué materiales se utilizan
El ladrillo es la mejor opción para el revestimiento del horno. Aunque existen otras opciones más exclusivas, el ladrillo es la solución más rentable y eficiente.
Es importante señalar que el ladrillo de silicato es totalmente inadecuado para revestir el horno. No tiene suficiente resistencia a la humedad y a las altas temperaturas, lo que hace que se deteriore y colapse rápidamente.
A la hora de revestir el horno, los materiales más óptimos y utilizados son:
- ladrillo cerámico (ligero y ofrece una excelente fiabilidad y durabilidad);
- Ladrillo de arcilla refractaria (aunque no sea tan atractivo visualmente como el ladrillo cerámico, resiste mucho mejor los cambios extremos de temperatura).
No está prohibido mezclar materiales: por ejemplo, es habitual utilizar ladrillos refractarios para la mampostería principal y añadir un revestimiento exterior cerámico para mejorar la estética general. Estas combinaciones suelen aparecer en fotografías.
Tecnología
Para lograr una eficacia óptima en la construcción de una mampostería para el revestimiento de un horno, no basta con colocar los ladrillos unos junto a otros en formación de escudo. Una estructura de este tipo carecerá de los parámetros necesarios tanto para la contención de la temperatura como para la seguridad. Para garantizar el resultado deseado, es esencial realizar el trabajo de albañilería con alta calidad. Lo ideal es contar con las habilidades y la experiencia de un albañil profesional, pero si no es así, hay que dedicar tiempo adicional a la preparación adecuada.

En la actualidad, existen varios métodos populares de colocación de ladrillos:
- revestimiento macizo (que proporciona una rápida evacuación del calor, así como un aspecto atractivo y una mayor seguridad);
- escudo térmico (que ofrece una buena seguridad para las personas y también mejora ligeramente la eficacia de la transferencia de calor);
- revestimiento del convector con rejillas de ventilación (que se considera la opción óptima en términos de tamaño y eficiencia).
Mortero
A la hora de colocar los ladrillos, es esencial utilizar mortero de alta calidad para garantizar un resultado satisfactorio y evitar la pérdida de tiempo y materiales. Para ello, es importante abordar la preparación del mortero con una estrategia inteligente. Los albañiles suelen utilizar mortero comercial o crear el suyo propio con arcilla y cemento. La proporción ideal puede variar en función de la calidad de los materiales iniciales, por lo que no existe una receta única. Sin embargo, es útil aspirar a una concentración similar a la de la crema agria grasa, en términos de densidad. Algunos albañiles también optan por añadir arena a la mezcla para hacerla más espesa, pero es importante tener en cuenta que la concentración de arena no debe superar el 30%.
Importante: La concentración de arena en la mezcla no debe superar el 30%.
Para garantizar la máxima homogeneidad, la mezcla debe batirse con una batidora de obra. Después, se recomienda dejar reposar la solución durante media hora. Durante este tiempo, la solución seguirá espesándose, por lo que hay que tenerlo en cuenta a la hora de mezclar.
Asegúrese de planificar la cantidad exacta de material que necesitará para un solo día. No tiene sentido preparar la mezcla con antelación. Si le sobra material, puede mezclarlo con una combinación de agua y arena para utilizarlo al día siguiente.
Sustrato
Para crear una base para un calefactor de sauna que pese más de 700 kg con el revestimiento, es necesario instalar unos cimientos. Es importante tener en cuenta que los cimientos no deben estar conectados a la base de la sauna para evitar que el calentador se mueva si los cimientos se deforman. Si no es necesaria una cimentación, las vigas (que no deben estar podridas) deben cubrirse con una capa de material ignífugo y fijarse firmemente en la parte superior.
Es imprescindible respetar las directrices indicadas en el SNIP. 21-01-97 (Seguridad contra incendios de edificios y estructuras) que especifica que debe haber una separación mínima de 10 cm entre la mampostería del revestimiento del horno y la pared de madera. Tener un hueco más grande ralentizaría considerablemente el proceso de calentamiento de la estufa.

Es importante esperar a que los cimientos se hayan endurecido por completo antes de iniciar la construcción. El horno y su revestimiento deben estar bien alineados para distribuir uniformemente el peso.
Coloque inicialmente una capa de ladrillos y utilice un nivel para comprobar la alineación horizontal. La base debe impermeabilizarse con tela asfáltica. Fije el fieltro de forma que cubra totalmente las paredes y el fondo sin dejar huecos. Superponga las tiras de material y aplique masa bituminosa en los bordes, presionándolas hasta que fraguan. Alternativamente, si no se dispone de tela asfáltica, se puede utilizar una doble capa de film normal.
Una vez formada la base, instale el horno y compruebe la nivelación de toda la estructura. Para proteger el horno del mortero durante el revestimiento, cúbralo con papel de aluminio.
Secuencia
Seguir una secuencia específica a la hora de instalar ladrillos como revestimiento garantizará la máxima calidad, eficiencia y durabilidad.
Nota: antes de la instalación, es necesario preparar los ladrillos. La cantidad necesaria debe limpiarse a fondo y remojarse en agua fría durante 12 horas. Esto se hace para evitar que absorba la humedad del mortero durante la instalación.
La forma del revestimiento debe seleccionarse en función del modelo de estufa. Es aconsejable elegir formas paralelepípedas, ya que revestir estufas redondas es mucho más complicado. La separación entre el ladrillo y la estufa no debe superar los 5 cm, para mejorar las propiedades aislantes y evitar el desperdicio de espacio.

En general, todo el proceso se compone del siguiente conjunto de pasos:
- Se recomienda empezar la hilera desde la esquina. Debe comprobarse inmediatamente con un nivel. Utilice un medidor de ángulos y una plomada para asegurarse de que la mampostería está perfectamente horizontal.
- El mortero se aplica con cuidado sobre el ladrillo utilizando una llana (cualquier exceso de mezcla debe retirarse de inmediato). Es importante tener en cuenta que el interior del revestimiento no debe cubrirse con mortero. Una vez que se seque, dificultará el flujo de aire en el hueco.
- En la segunda fila, es necesario crear espacios de aire. Para una estufa pequeña, bastará con colocar dos rejillas de ventilación con un grosor de medio ladrillo. También deben colocarse en las filas sexta y octava. Sin embargo, es importante no excederse, ya que tener demasiados respiraderos reducirá significativamente las propiedades de aislamiento térmico del revestimiento.
- Para garantizar una buena rigidez de la construcción, es necesario colocar una malla de refuerzo en la segunda fila. Una vez colocada la tercera hilera, debe tensarse con el alambre anterior.
- La tercera fila debe colocarse de forma escalonada, siguiendo el patrón de la primera. La junta entre las filas debe ser de al menos 5 mm.
- Al colocar los ladrillos, es importante tener en cuenta la puerta del horno. Debe instalarse una esquina metálica en la fila deseada para soportar la estructura de la puerta. Además, atarlo con alambre creará una rigidez adicional. Los ladrillos deben colocarse de forma que la puerta pueda abrirse y cerrarse sin entrar en contacto con ellos.
- La última fila se puede colocar como se desee. A menudo se añaden elementos decorativos al revestimiento del horno.
- Para completar el revestimiento de la estufa, suele bastar con colocar hasta 15 filas. Se recomienda dividir el trabajo en dos días, a partes aproximadamente iguales. Esto permite que el material se encoja durante la noche, y por la mañana se puede comprobar su horizontalidad real. Si hay alguna desviación, puede corregirse.
Una vez terminado el revestimiento del horno, es importante realizar algunos disparos de prueba (dos o tres serán suficientes). No es necesario alcanzar la temperatura máxima. La finalidad de esto es secar bien el mortero y asegurar su fiabilidad añadida.
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